Si en el colegio odiabas las clases de historia, no sigas leyendo, porque dudo que esto te vaya a resultar entretenido, aunque cabe una pequeña posibilidad…que sientas curiosidad por como de detestable puede llegar a ser el ser humano.
Lo facil seria tacharme de tio pesimista, que no lo soy, es mas sencillo, solo es que dedico un poco de mi tiempo a ser justo, porque las risas solo tienen sentido si eres consciente de lo privilegiado que eres. Si ries sin saber todo esto, o aquello lo mismo es que eres (soy) muy tonto.
Un poco de memoria.
Han pasado más de sesenta años del fin de la segunda guerra mundial. Para algunos esto podría ser un capitulo mas de historia del mundo, es decir, algo realmente aburrido. Para mi, es un homenaje mas al inocente anónimo y sobretodo, un insulto abierto al ser humano.
Encontré en no se donde, diferentes fotos de los efectos de las bombas atómicas que en aquel momento lanzaron los americanos sobre territorio japonés, Hiroshima y Nagasaki, como si de una macabra lotería se tratase, fueron las elegidas. He leído muchas teorías acerca del porque se llegó a tomar aquella decisión. Una por encima de todas me llamo la atención, y fue la que mas acorde iba con mi forma de pensar.
Otra vez mas, la historia la escriben los vencedores, y en aquel entonces el bando aliado firmó como motivo de aquellas bombas un “era la única forma de rendir al ejercito japonés”. Yo, vengo ahora a decirte que no, que todo eso es mentira (que bien mienten los americanos, la luna, la guerra, las armas de destrucción masiva, el ántrax…). Que el ejercito japonés estaba prácticamente exterminado. Sin alimentos casi, agotados, por los continuos bombardeos, los japoneses llevaban meses asumiendo su imposibilidad, su fracaso en la segunda guerra mundial. Sabían que era cuestión de meses, días, horas el que llegase su fin, pero su orgullo, su filosofía, su mente espiritual, que tan distinto a nosotros les ha hecho, les decía morir o morir, nunca rendirse…morir, solo servia morir. Fatal destino, la muerte si…solo eres un inocente niño.
Permíteme contarte la historia tal y como yo la creo, tal y como yo las cuento. También puedes irte a ver la tele, o a echarte la siesta. No lo hagas.
Año 45. El ejercito americano junto al aliado, habían desembarcado con relativo éxito en Normandia (diez mil muertos fue el relativo éxito, un soldado ingles dijo mas tarde:”me escondía de los disparos debajo del agua, alli…todo era rojo”). Otro dia hablamos de ese desembarco….madre mia. Ni Esteso y Pajares lo habrían hecho peor. En fin.Todo apuntaba a que la rendición alemana era cuestión de poco tiempo. Aliados por el oeste, rusos por el este, todo llegaría a su fin. Los americanos tenían entonces que terminar “su problema asiático” con los japoneses, entonces podrían dar por finalizada la guerra….y empezar a pasar el cepillo. Creo que los ingleses todavía estan pagando.
Para llegar a Japón, los americanos tenían antes que pasar por encima de pequeñas islas japonesas, sitios estratégicos que se necesitaban para que los aviones pudieran repostar gasolina.
El monte Suribachi (de allí fue la mítica foto de los soldados americanos hizando una bandera), aquel monte se convertiría en una de las primeras pesadillas para los americanos. Un monte con no mas de unos miles de soldados nipones, preparados para morir o…morir.
En todo el tiempo que tardaron los americanos en conquistar aquella pequeña isla, solo fueron capaces de tomar una veintena de prisioneros. Y así con el resto de islas. Los altos mandos americanos, no estaban dispuestos a seguir teniendo bajas y empezaron a planear lo que seria un ataque letal, el lanzamiento de dos mortíferas bombas, que los alemanes no habían tenido tiempo de desarrollar (aunque las malas lenguas dicen que si fueron capaces, pero no se atrevieron a usar tal armamento)…
2 comentarios:
No sé que me ha sorprendido más, si el relato tan bien hecho de un acontecimiento histórico terrible, o que nadie haya hecho un cometario sobre el mismo.
Vale, es cierto, sólo hace tres meses que estuve en Hiroshima y pude ver y sentir (muy, muy de lejos) lo que sucedió en aquel lugar, Quizás por ello, es mi entusiasmo en escribir estas letras.
Las sensaciones de horror, verguenza, tristeza, rabia me invadieron en muchos momentos del recorrido por el Museo de la Paz donde se hace un relato de lo ocurrido con gran sensibilidad y respeto (hacia las víctimas y hacia los visitantes. No sé que fue peor, si las imágenes gigantes de la desolación (no de los muertos), los asquerosos motivos que precipetaron la masacre, la sensación de dolor al imaginar la muerte de aquellas máss de 100.000 personas, o el tamaño mísero de un artilugio metálico que éra capaz de provocar todo aquello. No lo sé...
Salí impactada de allí, me emocionés mirando la llama que prende en el mausoleo y que no dejará de arder hasta que desaparezca la última bomba nuclear del planeta (aquí, risas enlatadas de serie yanqui).
Después, caminando por esa ciudad, agradable, tranquila, acogedora, me invadió una nueva sensación. Gente caminando por las calles, sonriendo, charlando, parejas cogidas de la mano (es lo más a lo que llegan en público, los besos son porno, y el porno, en la tele, lo pixelan en las zonas nobles), y una ciudad entera a mi alrededor. Y me dije "¡joder, han montado una nueva ciudad en 50 años!); que capacidad más asombrosa la del ser humano para reconstruirse y seguir hacia delante.
En el mismo epicentro donde calló el metálico horror, había una simple plaquita identificativa y un edificio de viviendas con balcones con sus tiestos y su ropa tendida.
Y yo flipando, preguntándome si sería capaz de vivr en aquel trágico lugar...
Bueno, supongo que ésto no es un comentario al uso en un Blog, pero me ha brotado... casi, lo he vomitado..
¿He dicho ya que me ha gustado mucho la lectura?
Ya ves que pensaba ir a dormir pero me ganó la curiosidad y ahora siento que se ha espantado el sueño...
He de decir que hace un par de años decidí por mi salud mental y emocional no volver a ver las noticias. Siempre terminaba queriendo ahorcar o insultar a algunos (principalmente los políticos) o limpiando mis propias lágrimas, al ver tanta injusticia, porque he vivido mucho de eso pero cuando ahí estaba con la vida o el alma partida, sentía que vivía lo peor que alguien podía vivir, y resulta que hay injusticias y dolores peores que se ven en noticias día a día... en el tercer escenario terminaba asqueada de tanta superficialidad, tonterías y vacío entre las personas... un desperdicio la raza humana cuando no aprovecha su capacidad ilimitada de crear...
Leo tu post y me aterro... recordar es vivir y el mismo sentimiento de indignación y dolor experimenté cuando conocí esa parte de la historia, entre otras... El ser humano tiene la capacidad de ser infinitamente despiadado... ejemplos hay por doquier... pareciera que hay más límites para la bondad.. y que de una u otra forma siempre hay alguna recompensa para la actitud benefactora, lo cual ya limita su esplendor... sin embargo es una decisión personal uno u otro camino; hacer bien o mal; crear o destruir; amar, ignorar u odiar; alzar la voz o quedarse callado; ser luz u oscuridad...
Infinitamente triste ser parte de una raza tan desproporcionada... una lágrima se vierte por esos recuerdos... pero también una luz de esperanza... una misión por cumplir... dejar huella... hacer algo por los demás... preparar a las generaciones futuras para que no cometan los mismos errores (lo que haya sido uno) o para que no permitan la perpetuación de más miserias... al menos para que la indiferencia no sea parte de su vida...
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