16 mayo 2010

GRACIAS AMIGO PACO GONZALEZ

GRACIAS PACO GONZALEZ

"En tiempos de mentira universal, decir la verdad es un acto revolucionario". George orwell

Quiero contaros un cuento.

Desde hace muchos años, mucha gente en este país, tiene una familia secreta. Si si, una familia secreta, parece de locos, no? , pues no lo es. Podriamos llamarlo mmm, la familia de "nostrapacus"
(dale al play... empezamos)



Veras, estuve un tiempo buscando a esta gente, con esa extraña familia secreta, pensé si estaba ante un caso de fantasmas, o tal vez serian duendes, no se, la verdad que todo al principio era extraño, desde aquí desde la luna, no es fácil ver las cosas. Pero solo a veces.

Un camionero tenia quehacer uno de esos fríos sábados de invierno un viaje desde Zaragoza hasta Huelva. Muchas horas en el camión, la tarde, esa tarde que parece que nunca se acaba, con su mujer lejos, en casa y sus hijos, en la foto en el camión, son el motivo de que este camionero eche horas y horas al volante. Y pude verle, como sonreía, pude verle como hablaba solo dentro del camión, si amigos, algo asombroso!

Pensé que tal vez se hubiera vuelto loco. No, simplemente estaba con su familia secreta. Le acompañaba en todos sus viajes, le hablaban, le hacían reír, a veces le enfadaban. Esos locos no paraban de hablar, de decir tonterías, disparates. Su familia secreta.

Son las cuatro, así esta el calcio!!

Una chica acababa de romper con su chico, decidieron darse un tiempo. Esas cosas que nos pasan a todos y que encima no puedes contar en tu casa. Lo peor en esos casos es pensar y pensar…. Llegó la tarde del domingo, muchas horas para pensaren él.

Por suerte allí estaban ellos, con sus gritos, con sus conexiones, sus alineaciones. Allí estaba su otra familia. Ellos van a hacer que ella no piense en el, que no se atormente. No, esta vez, estas con nosotros, con nuestros goles, nuestras rondas.

Y no paraba de encontrarme más y más casos de gente que tenia esa extraña familia secreta. Sorprendido por todo esto, hace 18 años, un día, llegue a casa, agotado, sin ganas de dormir, sin ganas de muchas cosas. Mi cabeza no estaba pasando por el mejor momento.
Encendí la radio, 105.5, allí estaban ellos. Me hablaban, me hacían reír, y poco a poco, año tras año, empecé a conocerles.

A unos les coges cariño, a otros manía, y otros, esos pobres que hablan de un equipo que sube y baja de categoría, nunca terminas de conocerlos.



Y sigue pasando el tiempo, y esas tardes de sábado, esas tardes de domingo, en las que tus amigos duermen, o aman, esas tardes en que tienes que trabajar, vigilante en la obra, taxista, barrendero, esas tardes que toca estudiar….todas esas tardes, empezaban a pasarse con nuestra familia secreta.

Y el tiempo pasa, y necesitas ese purito, esos toyotas carinas e y esos tractores que te bailan corridos mejicanos. Y sonríes con los ruiditos de las rondas de resultados, y te enfadas cuando poli pide doce penaltis en un partido. Vuelves a pensar que demonios pasa por la cabeza de antoñito cuando canta cunsito, y te pone nervios cuando oli no termina de cantar un gol y se queda en ese mesimesimesi…eterno. Y odias a lama porque el muy carbón, siempre tiene razón. Y es que habla tan claro… y tu familia es pepe domingo, ese mafioso del norte que tanto tanto poder tiene, y tu familia es Alcalá y sus teorías conspiratorias de la federación, gallego y su música de gafa pasta, y tu familia es hevia, la voz del oyente, juanma, el eterno novato, o peton, o zubi o linares, o quien quieras que te hable en ese momento. Todos son tu secreta familia. Un fin de semana detrás de otro, un año y otro y otro y otro…y ellos, siempre ahí.

Terminan entrando en el corazón de las personas, de todos nosotros, y lo mires como lo mires, interpretes como interpretes estas palabras, esto, es así.

Esos locos forman parte de nuestras vidas, llenan esas extrañas tardes que parece solo fueron inventadas para las parejas de enamorados. En tu coche, tus cascos, en tu cama, en tu cocina…ahí están, haciendo todo lo posible por robarte una sonrisa. Y lo consiguen.

Y todo esto, no lo digo yo. Lo dices tú, lo dicen muchos, lo dicen dos millones de huérfanos que un día, acercaron sus oídos a esta familia, y esta familia les abrió los brazos.

Pero amigo, escucha una cosa, no este bien separar a las familias. Eso nunca se tiene que hacer. Porque ningún poder ha de dominar el amor entre las personas, porque no pueden los intereses romper estos lazos, porque nosotros, los que sintonizamos, tenemos derecho a elegir nuestra secreta familia,

Y queremos esta familia, no queremos que nos quites o nos pongas, no! Nosotros queremos esta familia.


Llamadnos locos, locos por reírnos solos, locos por hablar con la radio, locos por salir de la ducha y decir a solas “pero que dices poli!!!” o locos por estar tumbados en la cama y empezar a cantar “que maravilla pacooo quemaravilla!!!.

Hacedlo! Vamos! Llámame loco por hacer ruiditos cuando hevia da los resultados, llámame loco por mandar un mensaje a mi amigo diciendo “como esta el carrusel”…

Pero no olvides que, locos, ya somos dos millones…


Y estos días, estos extraños días, mucha gente lo ha pasado mal. Mucha más gente de la que podéis imaginar, porque, su secreta familia ha sido rota.

Y nada volverá a ser lo mismo decía la canción.

La magia de paco González esta en que, sencillamente, a todos estos locos, nos cae bien. Siempre dice eso que tiene que decir, siempre sonríe. Y desde casa, muchas veces, muchos de estos locos pensamos “paco dile estooo…” y paco, nostra pacus, va…y lo dice.

Y no se puede decir mas de el, nos cae bien! A todos! Es universal, Paco no puede caer mal, el es todo! No tiene sentido todo esto sin el. Y esto, como diría pepe domingo, lo digo porque la razón esta conmigo.

Los señores de arriba no han querido entender esto. Pero los señores de arriba, esos que simplemente son los dueños de la casa de nuestra familia secreta, esos no han querido entender nada de esto. Ellos entienden de números y depuestos, y ceses, promociones, master, reuniones, cesiones, acuerdos,….ellos no entienden que José francisco nunca se entera de nada, ni entienden que pepe domingo tenga mas vacaciones que nadie, no tienen ni idea de porque lama siempre grita “el que nunca esta” no saben porque poli ve tantos penaltis, nada de eso va con ellos.


Y esos señores, que tienen una casa tan grande en la gran vía, tan limpia, esos señores que siempre han presumido de las libertades sociales, de el progreso, de la igualdad, de la pluralidad, esos señores tan anidados en lo alto de la sociedad, esos señores que inauguran polideportivos, esos señores han atentado contra la libertad de expresión y lo mas doloroso, han despreciado a toda esta gran secreta familia.

He sentido vergüenza de vivir en un país donde todos hemos estado enviando mensajes de cariño a paco en forma de clave secreta. Recordando viejos fantasmas de este país, he sentido impotencia al escuchar limón, al escuchar una apuesta 70000 a 1 (en referencia a los “amigos de paco”) y he sentido mucha rabia al oír a juanma castaño decir “así se despide a la gente que se lo merece” (con la despedida de Josefa etxeberria de san mames, y en clara alusión a paco).

Y otra vez mas, las canas, la valentía del que todo lo ha vivido, otra vez mas, la voz de la radio, Pepe domingo castaño, el hombre que dudo tenga miedo a perder, ha hablado. Y ha dicho lo que toda esta secreta familia tenemos dentro de nuestro corazón, el dolor por algo que, seguramente, no era necesario.

Yo no se que ha pasado para llegar a esta situación, y a todos aquellos que piensen “solo es un tío que se va” a todos esos, solo les digo, que ese tío que se va, ha hecho sonreír a muchos de nosotros, nos ha dado una pequeña y secreta familia, y por muchos momentos nos ha hecho dejar en el cajón todos esos problemas que durante la semana nos invaden.

Y sea lo que sea, algo esta claro con todo esto, a unos o a otros, y mas a unos que a otros, les da totalmente igual lo que esta gran secreta familia sienta. Y hoy, mas que
Nunca, solo somos, una mísera audiencia.

Recuerdo que en el colegio había valientes y cobardes. Y ahora,se que los cobardes son esos señores con traje, y los valientes esos camioneros, taxistas, estudiantes, esos soñadores.

Y yo solo quise bajar de la luna para intentar contar lo que se siente cuando te rompen algo que sientes parte de ti.

Y por ultimo, decir que hoy y ayer, esta familia ha visto quien abre su boca por un amigo, quien mira a los ojos a los de arriba por un amigo, y quien se esconde y mira para otro lado. Y este fin de semana hemos visto que quien invento el cagometro, tiene uno, y hemos visto que ese que simplemente “metió la pata en Hamburgo” (todos cometemos errores) ese que siempre hable del que “nunca esta” refiriéndose a Raúl, pues ese…esta vez ha estado para su amigo. Y que el loco del kunsito agüero, saca el pecho por su amigo paco, y cañete y juanma, y el gran pepe domingo, y Fernando Sanz, y pique, y hevia, y muchos mas tienen su mano a un amigo. Y Termino diciendo que no soy yo, no, no os confundáis, son 80000 hermanos secretos los que hemos visto como el de brunete, ese al que “solo le preocupas tu” ese mismo, ha mirado a otro lado, cuando lo que un hombre habría hecho habría sido…tender la mano a un amigo. Un simple mensaje de apoyo, no. Nada. La indiferencia puede ser la más dolorosa de las respuestas de la morena y si algo has demostrado tú, es que puedes ser de todo menos un hombre honrado. Pero esto lo sabíamos desde hace mucho tiempo y eso, tiempo, es lo que yo no quiero perder hoy contigo (ya tendremos tiempo de eso emperador).

Pero no pasa nada, las personas somos como somos. Cada uno con lo nuestro.

Aqui, un buen hombre:








La gente ha hecho todo lo que ha podido, no ha parado de escribir y escribir mensajes de apoyo de cariño a paco, pero ay amigos! Me temo que la democracia no da para tanto… otra vez mas, en este país, se nos queda cara de gilipollas viendo como aquello que tanto deseábamos no es posible por…. Diferencias.

Yo solo deseo que esta voz que hemos creado en señal de protesta no se apague, siga en pie hasta conseguir que esa familia, vuelva a ser nuestra familia. No se si podemos conseguirlo, lo que si tengo claro, yo y muchos como yo es que, a mi, esta familia, sin paco….lo siento, no me sirve.



Se rompió esa magia que durante casi veinte años, llenaba las casas de tanta y tanta gente y solo deseo, que poco a poco, en otro lado, esa magia se vuelva a recuperar porque si una cosa he aprendido estos días, es que a paco González, la gente le quiere, quiere su voz, quiere esa mirada invisible del que trabaja en la radio y quiere esa eterna sonrisa.

Y como el carrusel, nos vamos (y volveremos) a ritmo de musica...








P.D. (...si paco gonzalez montase un programa de deportes en el mismo horario que el emperador de brunete....otro gallo cantaria!)


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30 octubre 2008

Pivones, rebotes, pivotes...idiotes.

Despues de cuatro o cinco meses sin escribir, esto se hace dificil. A los timidos nos pasan estas cosas, siempre piensas que la vas a cagar. Es como entrar a una chica, no sabes como ostias se hace y luego ves a otros que lo hacen con tanta facilidad. Tampoco te vas a poner a practicar delante del espejo... no es eso.















Algunas veces no se realmente que escribir, pero siento la necesidad de hacerlo. Es una situación extraña, parecida a como cuando tienes algo que decirle a alguien pero no sabes como. Decirle a una persona, lo nuestro no funciona y todas esas historias, que te crean un nudo en la garganta, bueno a veces el nudo va desde la garganta hasta los pulmones, te cuesta respirar

Todos los días me sorprendo con la gente que va en el metro, es como un libro de personajes gigante, la Biblia del mundo de los personajes extraños. Supongo que si Tolkien hubiese cogido el metro de Madrid un par de veces, el Señor de los anillos habría sido otra cosa muy distinta, también supongo que en vez de once horas de películas, habrían salido cien horas.

Y es que aprendes mas mirando a los ojos de la gente que viaja en metro, que en tres años de ciencias sociales del colegio. ¿alguna vez te has preguntado cuantas cosas has olvidado de todo aquello que te contaban en el cole?

Otra vez he vuelto a llegar tarde a trabajar, esta vez solo una hora. Los ojos un poco rojos pero nadie cree que sea el champú que me irrita (milongas). Todo el mundo supone que Salí de fiesta…lógico.

Voy a hablar solo. Luego vengo.

El otro día me reí de mi mismo. Deberías hacerlo. Todos deberíamos hacerlo más a menudo. Me considero un héroe, un héroe de un mundo de dibujos, incomprendido, como esos súper héroes que se suben a un tejado porque nadie les comprende.

Miércoles noche, no muy noche pero noche, había quedado con una chica, una chica guapa, guapa universal. Todo el mundo pensaría que es una chica guapa, supongo. Con una chica guapa universal da igual como actúes o lo que hagas, tarde o temprano parecerás o torpe o yo que se qué, pero algo parecerás. Suelo dominar esas situaciones pero reconozco que a veces es difícil. Verás, yo soy chico, mas o menos, e iba paseando con ella por Fuencarral calle. Ella buscaba un cajero cuando se cruzo una chica exageradamente atractiva. Espectacular. Espectacular universal. Hay chicas que no sabes como lo hacen pero tienes que mirarlas, es como si vas por la calle y te cruzas con Napoleón Bonaparte agarrado de la mano de Adolf hitler, tienes que mirar! (en esa pareja todos sabemos quien daría a quien…no digo nada).

Pues es lo mismo. Os seré sincero, pero te seré sincero por mi y por todos los chicos, hombres del mundo. Todos los tíos de este jodido mundo miramos el culo a las chicas. No te engañes o que no se engañe nadie, si, los miramos y pensamos que culo tiene esa chica. Bien, mal, me gusta, wow, madre mía, ni fu ni fá… se mira!

La única diferencia es la cantidad de culos que puedas mirar, es decir, habrá chicos que miren todos los culos del mundo y eso es necesidad y molesto para las chicas, para tu chica o la chica de la chica, es decir, molesto (que jode). Pero nadie puede decir que no haya mirado un culo alguna vez, es algo instintivo. No tiene que ser malo, se puede mirar un escaparate, un deportivo, o un perro de raza exótica. ¿Cruzas la calle sin mirar? No. Pues un culo igual, lo único, es hacerlo sin molestar a nadie, es decir la chica del culo no tiene que sentirse mirada, y si vas con gente, es recomendable que no se sientan ofendidas. Pero es natural, no tienes que comparar ni nada por el estilo, solo lo miras y punto.

Vuelvo a fuencarral, calle. La chica que se cruza es morena, alta, muy delgada con un pantalón ajustado, negro, gafas de sol grandes, como no. Como yo llevo mis gafas de sol, puedo mirar sin problema, además, la chica con quien yo iba no es ni mi madre, ni mi hermana, ni mi amante ni mi novia. Soy libre, amo este tipo de libertades. Un culo se mira entre cuatro y seis segundos. Es así y punto. Son normas universales, mas tiempo es descaro y menos tiempo no aprecias nada. Uno, dos, tres, cuatro…

Lo mire tal vez un segundo de mas, mis gafas me protegen, nadie me ve, miro, miro y en un momento de descuido… zassssSSS! Mi rodilla se golpea con esos putos pivotes de hierro asesino que el alcalde ha decidido poner por todas partes. Joder! Que cojones pintan esos pivotes por todas partes! ¿Para que no aparque la gente? Pon minas antipersonas si eso, coño! O vayas electrificadas!

Un día escuche a un ciego decir que ellos, los ciegos, los llaman rompe huevos y es que, hay que tener mala sangre para poner esos hierro por todas partes. Por suerte, nadie vio como me destroce el único trozo entero que me quedaba de rodilla y ahora mi situación era, pasear por fuencarral, calle, con una chica guapa universal, pero cojo. Disimular que estas cojo es de risa (si das pena...eres de risa, es asi). No sabía si hacer que bailaba o qué, por suerte la calle fuencarral esta llena de raros y modernos, y maricas y machotes, y flequillos, y moverte como que vas bailando, pasa desapercibido. Puedes incluso “tatarear” una canción de los Strokes y eres uno mas. Poco a poco se pasa el dolor y consigo volver a ser una persona normal…Con todos esos inconvenientes típicos que te pasan cuando quedas con alguien que te gusta. El viento te golpea y te deja el pelo como si fueses jim Carrey en cualquiera de sus películas. Te ves en un reflejo de un cristal (de un Caja Madrid, que son los que mas reflejan) y piensas, joder parezco calvo…y encima cojo.

Te pasa de todo con una guapa universal. Tu madre te llama para preguntarte si has comido bien y que tal estas (estoy bien mama!! Estoy bien!! De hecho estoy con una chica!!...) nunca te cruzas con tus amigos de siempre cuando vas con una chica guapa, ni con tu exnovia, ni con ese puto profesor de la carrera que tanto odiabas. No te ven con la guapa universal.
Eso si, te agarras una caraja universal, te emborrachas como nunca, te sientas en el suelo a la salida del penta (a tomar el aire, a respirar) y te saluda tu tio de salamanca, tu exnovia con su nuevo novio Borja, tu vecina la de la ropa fina y esa profesora que tenias en B.U.P (como echo de menos el B.U.P !) mirándote como diciendo “si ya sabia yo que terminarias asi”.

Tomamos unos vinos y volvimos a Toledo en coche, seria tarde, de hecho era tarde, aunque en mi vida qué es tarde y qué es pronto, está bastante mezclado. ¿Qué horas es? (ponlo como comment, la hora a la que me lees)...hablo contigo, si.


ella me mira y claro, tiemblo.

Dos de la madrugada, noche oscura, voy en un coche. Conduce ella, yo a su lado. Vamos rápido, tal vez 160, no lo se porque cuando vas con una chica guapa universal, si miras el velocímetro tienes miedo de que ella piense que eres miedoso. Entonces no miro, soy valiente pero no se lo comento, no le digo: “has visto? No miro el velocímetro porque soy valiente”.

La música creo recordar Cat Power, algo tranquilo, muy viaje Pulp… Fiction. Mi mano sobre su pierna, caricias suaves, sin ninguna intención, solo son caricias que unen. A diez centímetros de mi mano, un volante, un mal pensamiento me dice, tirar de ese volante es morirse, o torcer tu vida por completo. A diez centímetros y en sentido contrario el deseo, un viaje, cosquillas...

Dos caminos opuestos, uno es el fin, otro puede ser el principio. Curioso que estén tan cerca. Juego con esas cosas que nunca tienes que jugar, miro mi mano, miro el volante e imagino un brusco movimiento. Miro mi mano, miro su cintura… Solo es un juego de la imaginación… solo eso.













Mi mano no quiere ir ni a uno ni a otro, esta tranquila, bien, descansa moviéndose despacio. Ni deseo, ni fin.

Llegamos a nuestro destino. Toledo es fantasma cualquier día perdido a esas horas. No se decirte que se siente cuando vas por Toledo y está desierto. Tienes la sensación que a la vuelta de una de esas calles viejas te puede salir una dulcinea o un tipo en caballo de trescientos años atrás. Pero ya te digo, no se explicar que se siente. Toledo es tan mágico de noche!


Otra noche mas que casi no duermo. Desear a una persona es un juego peligroso. Si sale mal, lo pasas muy mal, pero aprendes mucho, terminas aprendiendo que la vida te da lo que te tiene que dar. Conseguir a alguien que te gusta, es una sensación especial. Pienso que el sexo puede ser maravilloso, puede ser un antidepresivo, un placebo que cura, un ejercicio de felicidad, o alegría. Pero noto mucha diferencia de hacerlo por eso o mezclarlo con “quiero hacerte sentir…” ese punto de deseo que te sientas bien es lo que mas me gusta.
Mi noche termino así.

Me desperté mas contento, nos despertamos mas contentos. Cansados de no dormir, y curiosamente hicimos de esa noche algo parecido a un sueño. Nunca se si se repetirá o no. Pero es mi base, las cosas no se buscan vienen a ti. Me encantaría repetirlo. A veces te sientes con ganas de dar amor y cariño a la gente y contagiar tu felicidad. Estoy así. Me gusta eso.

No se quien invento que el día tiene noche y día, día y noche. Los tengo tan mezclados que para mi el día tiene una única parte con minutos de pause. No estoy seguro que todas las horas sean iguales. De pequeño me preguntaba cuando corría el maldito test de cooper, doce minutos si esos doce minutos no eran doscientos.

He vuelto.

A mi este mundo me mata, de risa. Me gusta leer el periódico de la gente en el metro y si noto que les molesta, lo hago con mas descarado. Me gusta. Hoy leí algo como que una señora mayor dice, cuenta, que el papa Juan Pablo II (te quiere todo el mundo) le curó el parkinson y que ese es uno de sus milagros para su santificación. Tócate los cojones mariloli! Ahora resulta que le curó el parkinson. Si es que los médicos no valen para nada. Pero que mundo es este. Resulta que millones de personas siguen una ideología, una religión que dice que su papa cura parkinson. Asi dicho sin más. El papa hacia milagros. Pues ya podía haberse paseado mas por África, allí se podía hartar a hacer milagros. Malarias, sida, lepras y parkinson todos los que quieras.

Luego soy yo el loco.

El sistema mas hipócrita de la sociedad, las religiones, compran tu miedo y te dan soluciones. Tremendos. El papa hace milagros. A tomar por el culo toda la ciencia. Años y años estudiando y resulta que el papa hace milagros. Échale guindas al pavo que dicen por mi tierra…

¿por que somos tan idiotas?


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02 julio 2008

MARRAKECH III: Heridas.

(Hubo un Marrakech I y un II... por eso de ponerse al dia, perdidos)

Un pequeño consejo, si eres chico, tienes pelos largos, barba roja cara de pirado y te apetece cuidar tu EGO, date un paseo por Marrakech.




Aveces justo en ese momento en que piensas que empiezas a comprender todo, pasa algo que te vuelve a demostrar que no tienes ni puta idea de nada. Paseando por los zocos, mi cara de español, me delata. Los vendedores te dicen amigo, hola, o tortilla de patata, lo que sea con tal de que les hagas caso. Y yo, sonrio, empiezo a dominar el arte de evitar vendedores. Empiezo a ser realmente bueno cuando de repente, un joven, me mira y me dice “Jorge, mira, barato”. Reconozco que me dejó muy pillado, vale que había oído que te llaman por cualquier nombre, pepe, paco, manolo…pero, ¿Jorge?.
Le mire, y le dije que me llamaba, Jorge, a lo que el contesto muy tranquilo y sonriente con un: “claro, claro que te llamas Jorge”.

Decidi seguir mi camino y no preguntar. Horas despues, mientras mi espalda recibia el regalo de un masaje a cuatro manos, la imagen de ese chico seguia en mi mente y es que hay que ser cabrón para adivinar tu nombre a miles de kilometros. Te deja pillado quieras o no. Pensé, ¿y si me llego a llamar Bonifacio? ¿lo habria sabido?... mejor no pensar. Con un masaje asi, mejor...no pensar.

Djemaa El Fná. Es la plaza mas loca que nunca hayas podido ver. Yo, lo siento, no se describir lo que alli sucede. Santeros que santean, o un chico que pone en las nubes su diabolo. La noche cae y con ella el sonido de la plaza. Los turistas poco a poco desaparecen, los pocos que quedan porque Djemaa El Fná no es un sitio comodo para ellos cuando empieza a ser muy de noche. Nadie que alli monta su espectaculo deja que lo grabes o fotografies, si no es previo pago y eso me causó algun pequeño problema. Pero mi camara no se toca. Soy muy nervioso con esas cosas. En un momento me planteé ¿que lleva a un tipo de sesenta años a bailar con una gallina sobre su cabeza? ¿que dia de su vida decidió eso? tampoco es que mi trabajo sea mucho mas emocionante... Andas de un grupo de gente a otro totalmente drogado por lo distinto, por lo que no tiene ninguna regla. ¿Como voy a explicar yo, algo que no termino de comprender? Te puedo decir que es muy bonita, que tiene gente y que parece que refresca, pero poco mas!

La verdad es que, en Marrakech, he pasado por sitios un poco complicados. Andaba por las calles sin un rumbo fijo y eso me hizo perderme por un Marrakech distinto al de las postales, al de los zumos y te para guiris, al de los franceses con gafas grandes de sol. Encontré barrios que, pienso, no quieren que conozcas, esos donde la gente, los niños, trabajan hasta con los pies, donde sacar una moneda es hipnotizar a todos, sitios ajenos al tiempo. Allí había gente bastante jodida, pero no por eso menos sonriente, la sonrisa nada tiene que ver con todas esas cosas que pensamos. Pasear por sitios donde las mujeres se ofenden si miras a sus ojos, donde los niños te sonríen…si miras a sus ojos, sitios con jóvenes que te venden todo, hasta lo que no tienen, sitios con tirados, sucios, perdidos, dementes, retrasados, desconfiados, sitios con gente diferente a lo que tengo que aguantar en mi mundo.


Gente sin gemelos, sin deportivos, o sin todas esas historias.

Todo es distinto. Sitios con encanto, pero sin luz. Me perdí en plazas y calles que, de no tener nada, tienen todo lo que yo buscaba, una parte de mi silencio, y un guiño al tiempo, el mismo que allí muere todas las noches.

Y fue mi último día, un sábado por la noche, cuando tal vez por un golpe de destino, encontré la herida mas sangrante que el tiempo le puede hacer a un sitio, tan mágico como Marrakech. Tarde, cansado y a oscuras, encontré las ratas de la ciudad, las ratas de Marrakech.
No te pienses que son muy distintas a las de aquí.

“el dinero es el mas peligroso de los dioses” dijo un filosofo.

Después de cinco días perdido, reconozco que habría vendido mi alma, la misma que compre en el zoco, al mismísimo diablo por un jodido trago de Wisky.





El camino de vuelta a mi Riad, era oscuro y fácil de perderse. Total, llevo treinta años buscándome…


La luz se fue en las calles de Marrakech, algo, que pareció no extrañar a la poca gente que quedaba. Seguí mi camino, a oscuras, con mi cámara. Hacia mucho tiempo que no escuchaba mis pasos, no se si a ti te pasa, no es fácil escuchar tus pasos. Andar con tacones no es escuchar tus pasos. Tus pasos, los auténticos, suenan a arena pisada, uno detrás de otro, sin nadie que los interrumpa.
A lo lejos pude escuchar alguien cantar, y si algo me pierde, a mi, es la música, me pierden muchas cosas, pero la “mejor vista” y mas legalizada tal vez sea la música… un saxo y una voz de una mujer, cantando una famosa canción de The Supremes. Decidí acercarme. Me deshice por el camino de dos maleantes, con una sonrisa, algo mas cansada, temblorosa y forzada, porque, sonreír a las dos de la mañana, no es tan sencillo. Llevo dinero, ellos lo saben, no hay nadie alrededor, yo lo se, ellos también. No hacen nada. Se van.

Kushi bar, creo recordar que se llamaba el sitio. O tal vez no. No lo se. Recuerdo que tenia grandes velas, lámparas que caían del techo desde la tercera planta, jarrones muy llamativos a la entrada. En su tejado, una terraza con vistas a la Menara (la torre). El sitio era encantador...de serpientes.

Allí estaba toda esa gente. Ahora no son los niños los que te sonríen si les miras. Aquí no huele a jazmín, ni a menta, ni a especias. La verdad es que la gente que aquí hay da bastante asco. A pesar de la maravillosa voz de la chica, el momento saca de mí, la peor de mis caras. Y es que estos sitios no me terminan de gustar. Viejas francesas con dinero, jovencitas con muchos sueños que romper, y mucho Briatore de la vida, botellas de Don Perignon en las mesas, risas podridas de todo menos un punto de humanidad. Y es que hace años que solo creo a mi intuición, y no siempre, pero algo me dice, que aquí, dinero limpio, lo que se dice limpio, poco hay. La mezcla de marroquíes con dinero, y franceses con dinero es muy apestosa. Pero por muy aburrido que sea, también es Marrakech, y tengo que contarlo. El aburrido soy yo contándolo, claro. No doy para más.

Es curioso ver a estas viejas francesas, no saben beber. Son torpes, llevan fatal la mezcla “me opero todo, bebo alcohol y soy más fea que esas niñas”. Y yo, eso, lo disfruto. La vida es tan injusta que a veces tiene estas cosas justas.

El encargado del garito me ha debido confundir con Farruquito o con algún rockero famoso por lo bien que me trata. Me habla, pero le interrumpo, le digo que me traiga un puto wisky, me pregunta cual, y le digo (arriesgándome a que entienda español) “ el que te salga de los huevos”. Me pone un Jack Daniels, (y yo por dentro me cago en su puta madre) le pago, me siento y escucho cantar a la chica. Canta muy muy bien pero las ratas no hacen mucho caso. Sin sueño, pido otro wisky, tranquilo lo tomo, mientras mis pies, descansan después de seis o siete horas andando. ( es que del masaje a cuatro manos he decidido no hablar…mucho). Tengo que reconocer, que, al sentarme en mi mesa, y ver una cuenta de casi trescientos euros, me tembló el pulso. Pensé que, si no tenia dinero para pagar esos dos Jack, me iba a tocar currarme a una de esas ratas…la idea me inquieta.

Un tipo me mira mal, muy mal. Su mundo es una puta mierda, o eso pienso, y seguiré pensando. Seguramente, con esa pinta de gilipollas, engañe a su mujer, seguramente, su mujer lo engañe a él. Me vuelve a mirar mal. Le jode, llegue antes que el y mi sitio es mejor que el suyo. Vuelve a mirarme mal, pero llevo jugando desde niño a mirarme mal con mucha gente. Le miro, despacio, muy despacio, le sonrío. Es cierto que se podría haber levantado y darme dos ostias, o simplemente hacer sonar sus dedos, y que otros me diesen dos ostias…es cierto, pero bueno, no lo hizo. Me encanta el lenguaje universal de la mirada. Los ojos hablan. Puedes mirar a cualquier persona y decirle con tus ojos, “que tiomierda eres ¿no?”. Lo va a entender perfectamente. Bueno, de todas formas, en parte todos somos tiosmierdas. Yo me estoy dejando veinte putos euros, en un par de Jacks. La gente duerme en la calle, no muy lejos de mi. Pienso, pienso.


(una pena que en una ciudad tan magica...)



La gente está en su derecho de gastar su dinero en lo que le salga de los huevos. No vas a solucionar el mundo por no hacerlo, todo seguirá igual. No lo vas a cambiar tu. Todos somos débiles, yo soy debil, tu lo eres. Te puedo contar mil milongas que si me ofreces mucho dinero, las negaré, seguramente las negaré. Ya lo dijo Groucho Marx, estos son mis principios, si no te gustan…tengo otros.

Entonces, ¿somos todos detestables?.

No, nada de eso. Siempre digo que tienes dos caminos, el que has elegido y…todos los demas. Yo he intentado elegir "darme cuenta". Soy debil, claro que lo soy, soy culpable, muy fragil . ahí esta tal vez la magia, conocer nuestros limites. Yo los estoy conociendo, tal vez, ellos, no. La conciencia existe, no es otro de esos rollos como lo de ricky martin...la conciencia existe.

Tal vez, yo, soy mas que un joven de mi edad de El congo, o de La india o de Trinidad y Tobago. Pero soy mas todo, orgulloso, memo, superficial, listo, vivo o muerto, o tonto o sensible, o no, o si... Tampoco hay muchas mas diferencias. A unos nos educan, a otros, no. Las personas no somos tan maravillosas como para poder presumir de lo que somos. Si tu madre no te limpia el culo y te da el pecho cuando eres un bebe, no eres nadie.

Y ahí estaba yo, en el puchi cuchi bar de turno. El sitio que me hizo ver que Marrakech, Marruecos, es tan mágico como miserable. Y tiene el tesoro del tiempo perdido, y la herida de las diferencias sociales…aburridas diferencias! Sociales!.

Una vez me contaron uno de esos secretos de cama. Después del rey de Marruecos, ese al que me vais a permitir llamar bastardo retrasado y depravado rey de Marruecos, pues después de el, la “clase” social con mas dinero en Marruecos, son los jueces. Joder, muy mal vamos si un juez es el segundo mas rico.

La realidad, detrás de los zocos, es que Marruecos es un país podrido por la corrupción, con una clase social alta muy muy detestable, tal vez mas que la que podamos conocer aquí. Muchos guccis, diores, casas, yates, o playas privadas, mucho channel y su puta madre, de un grupo de gente que vive bajo la misma bandera de un país que muere en sus calles. Bueno, es lo que hay. Más de lo mismo.

La nada esta detrás de todo.

Esa es la diferencia. Una madrugada de un jueves perdido, andaba yo perdido por una calle perdida de Marrakech, un jodido barrio sin luz, donde jóvenes con sus motos pasaban rozando mi cámara de fotos. Callejones donde me han seguido con el amigoamigo, hachishachis, Babuchababucha y mi cámara de fotos, algo llamativa, ni la miraban.

La verdad es que cuando no tienes nada…no quieres mucho.

Aprendí que el tiempo no existe en los callejones de los zocos de Marrakech. Del hierro se hacen lámparas, del cuero bolsos, de la madera darbukas y de la cerámica lo que quieras. Trabajan, y mucho, porque lo he visto. Pero el tiempo no pasa.

Hace cien años estaban ahí, y dentro de cien años mas, seguirán ahí, sus hijos, sus hijas, sentadas en la plaza, machacando las especias. Seguirán teniendo sus ratas en los palacios, con sus risas de dinero, joyas o poder. Mi desprecio a eso no sirve de mucho, y aun sabiendo que soy débil, muy débil, me quedo con los “amigo amigo, babuchas” con sus sonrisas, sus calles, sus pinchos morunos, sus burros y sus espejos a mitad de mitad de precio. Que mas da el precio, yo vendo y compras, sonreímos….eso es la vida. Tu, yo, sonreímos.

Va, no creo que la vida sea algo tan simple como tener o no tener dinero o ser o no ser guapos. Tiene que haber mil cosas mas maravillosas que eso, al fin y al cabo, la felicidad está en tu mente.

Se terminó. Este viaje, hacia atrás, terminó. Pague los Jacks y Sali a la calle. Andando por la calle, me paré delante de un camión, uno de esos camiones que trasporta espejos grandes. Bueno. Ahí estaba, mi silencio. Delante de mi. Le di su tiempo, senti esa extraña sensación de no entender nada de este mundo...


¿Quién eres?.



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03 junio 2008

MARRAKECH II: Aprendiendo a sonreir

(Si se llama Marrakech II… será que hubo un Marrakech I, por si no lo leíste, solo eso).

Taxi!! TAaaaaaxii!

Gritar taxi en una calle marroquí viene a ser lo mismo que gritar “soy idiota y tengo dinero”. Y volver a gritarlo es decir “toma mi dinero….que yo, soy idiota”. Por suerte me di cuenta rápido de esto (de que soy idiota) y reculé que, por muy mal que suene esta palabra, no deja ser el noble acto de saber rectificar. Yo reculo, tu reculas, ellos…pues eso.



Viajero del tiempo, próxima estación, Plaza Djemaa El Fná.





Dedique siete segundos a sacar mi lado mas chungo, ser un hombre y no un empanao con una vieja bolsa de viaje. Se ser jodidamente chungo. Bueno, no tanto. Vale, un chungo indeciso. Eso.
Se me acerca un señor, un hombre marroquí, con un bigote marroquí y en un acento marroquí, me mira y me dice:

-“jamb la jam bala jam taxi?” (Y dale con el jamón)
A lo que le digo
-“oui”. Pero un oui de tipo duro. Añado “per cuant” (que es por cuanto en el famoso francés toledano”.

He leído muchas historias acerca del regateo. Es un puto arte, forma parte de ellos, es su naturaleza. Son los mejores del mundo, ellos inventaron el comercio antaño, y nadie como ellos para negociar. Disfrutan!

De toda la vida de Alá (ala´s life), un árabe te quiere vender a un precio alto y el sabe que te esta pidiendo mas de lo que debe, pero mentir es un acto grave a los ojos de Ala, por lo que no puede permitirse, tan fácilmente, el mentirte. Ellos quieren que tu les des otro precio, una vez que lo haces, el comerciante deja de mentirte para simplemente, negociar….Que tu seas idiota ante los ojos de Ala, no significa nada. Alá castiga a los mentirosos, no a los idiotas o los listos. Y listos, son muy listos. La teoría es fácil.


Babuchas 200 dice Mohamed, babuchas 100 dices tu, babuchas 160 dice Mohamed, babuchas 150 dices tu…y en seis segundos mohamed te acaba de vender unas babuchas que cuestan 20 Dirham, por 150, que es el precio que tu le has ofrecido, por lo que la conciencia de Moha, queda en total paz.

Son muchos años de babuchas.

Pero, ay amigos! Habéis ido a dar conmigo, fulano entre los fulanos, perro viejo, el más perro de los perros. Curtido en mil batallas, no os lo voy a poner nada fácil, os haré sudar para conseguir mi excaso dinero. He venido en busca de mi silencio y nada ni nadie me va a parar. Tengo mucha calle, mucha noche, camaradas. Conmigo no se juega… si no se sabe perder.

Ahí estaba yo, mi vieja gorra negra, mis viejos vaqueros rotos y mis pelos de perdido, delante del hombre taxista Y más tranquilo que Steve Mcqueen, le pregunto:

-“Tu as un taxi?” (Tú tienes un taxi?, digo yo, ¿no?)
-Oui, oui, 40 Dirhams au centre cite ? (Me comenta el señor entre medias de muchas, muchas palabras en marroquí dichas bastante rápidas).
A mi con viejos trucos de te hablo muy rápido para ponerte nervioso. Por un momento pienso que este señor se cree que atan los perros con longanizas. Y lánzole la famosa mirada de Red Buttler en lo que el viento se llevo, para preguntarle:
-Combien de il taxi coute? (mi francés no da para mas)
-40 Dirham (me dice mientras pone cara de “parece que hace calor” o de "tengo todo el dia para decirte 40 Dhms, amigo").
-Tres bien (muy bien) le digo.

Tres bien!

Y me monto en el taxi

Pero que mierda de regateo es eso? “Tres bien?”
Por que cojones le he dicho tres bien?
Donde está el mítico “he oído 25?”…. o el “talking to me” de robert de Niro?. Pero como no le dije el “make my day” (alegrame el DIA) de Clint Eastwood.?

Bah!

Tal vez porque no paraban de pasarme coches al lado, pitando y esquivándome, tal vez porque no paraba de hablar la gente, de ir venir, de correr, de frenar, acelerar, tal vez porque el hombre taxista tenia una mirada noble, o porque tenia miedo de que si le hubiese dicho 20 Dirhams, el mundo se hubiese parado y todo el mundo me hubiese señalado con el dedo, tal vez porque cuatro putos euros es lo que me cuesta en Madrid decirle a un taxista “parece que va a llover”… tal vez por lo que sea. Pero acepté.


Me puedo engañar pero mi primer regateo marrakechí, fue un puto desastre.

Maroc:1 Jorge:0. (En propia meta)

Ese hombre era entrañable. Cincuenta años, una foto de sus hijos en el viejísimo taxi mercedes, un poco de música, en su coche, supongo que el Fari de la zona, y una tranquilidad imposible en una ciudad de locos. Me encanta como este señor cuida con esmero su viejo coche. Supongo que para el, es su vida.
Me dio a entender (leo las manos), que no iríamos directos a la Medina para así poder ver el palacio. Al pasar por el palacio, lo señaló, orgulloso, presumido, y lo miró a la vez que lo hacia yo. Bonito.
Tal vez podía secuestrarme, llevarme al Sahara, robarme, violarme y descuartizarme, tal vez…

¿Y?

Llegamos a la Medina y antes de bajarme del taxi, sin darme cuenta, ya me había “enfrascado” en el segundo regateo. Un viejete me ofrecía acompañarme al Riad (hotel). Antes de que se hiciese muchas ilusiones le comente que “ merci mais, je conais le cite” (gracias pero conozco la ciudad). Por lo que el hombrecito, decidió irse.
Después de media hora andando en una ciudad donde es imposible todo y nada es posible, me rendí. Me sentía como si sueltas a un ratón desde un avión en el centro del Atlántico, completamente perdido.

Te leen la mente. Los niños en Marrakech, te leen la jodida mente. A la vez que en mi cabeza se creaba la idea de cómo demonios se ira a mi Riad, un niño de unos yo que se años, se me acerca me mira mi papel y me comenta que me puede llevar hasta el Riad.

Agotado del viaje, acepto la ayuda del joven y supongo que su propina querrá. Pero en esta ciudad de poco sirve pensar, se las saben todas. Ali me dijo se llamaba, por lo que supongo se llama de cualquier forma menos…Ali.
Andando con el chico, atento yo, veo como saluda a otro crío, que se une a nuestra marcha, para poco mas adelante saludar a un tercero que no duda en unirse a nosotros. Por un momento, me siento como el flautista de Amelia…

Los chicos se pierden, lo cual sospecho en el momento que no es más que un viejo truco para que yo piense que el Riad esta realmente difícil de encontrar y finalmente me llevan a la puerta en un callejón….sin salida.
Al darles la propina, 20 dirhams, el joven falso-Ali se indigna y me dice que son tres, que quiere mas.

A ver,

Callejón, tres contra uno, Marruecos, Alá, miradas que se cruzan, gestos con las manos, Alá, 3 > 1 … esto no tenia muy buena pinta. La búsqueda de mi silencio se encontraba perdida en un callejón donde tres chicos de unos 15 años me hablaban a la vez pidiéndome más dinero. Bruce Lee bien, pero... ¿yo? Con uno me hago, tal vez con dos... pero tres.




En ese momento recordé algo que nunca supe, y que siempre estuvo dentro de mí. Uno de esos tesoros que todos tenemos dentro, totalmente escondidos, difíciles de encontrar. Y que yo en ese momento, iba a empezar a conocer…. Aprender a sonreír.

Vivimos sumergidos en un mundo tan falso como nuestras sonrisas. Llenamos nuestras bocas de “me alegro de verte” “te echaba de menos” o “que bien que esto o lo otro” y no lo sentimos… es triste pero no lo sentimos. Eso no significa que seamos malas personas, no, ni mucho menos. Simplemente tenemos un jodido escudo ante todo, ¿escudo? ¿Qué escudo? El miedo.

Vivimos con un miedo a todo y a la nada (la nada esta detrás de todo, no lo olvides). Vivimos con miedo al abismo, a la soledad, al fracaso, al grito o al llanto de un ser querido, vivimos escondidos detrás de una piedra llamada miedo. Y olvidamos preciosos tesoros tan sencillos como la sonrisa verdadera. Llegar un día en la vida a sonreír porque si, porque ese músculo que escondemos en nuestra mandíbula siente la necesidad de soltarse, y acompañado del brillo de una mirada, forman la más sincera de las sonrisas. Eso si es vida coño. Sonreír, nada como sonreír de verdad.

Y ahí estaba yo, rodeado de tres jóvenes marroquíes, en un perdido callejón de Marrakech, y recordando una frase que leí en uno de esos libros antiguos: “son amables, se amable con ellos”. Olvida las apariencias.

Y no sin dejar de agarrar con fuerza mi viejo macuto, no sin descuidar lo que en cualquier momento puede ser algo inesperado, sonrío a los chicos, y les digo no te pienso dar mas pasta, se que me entiendes y no insistas.

No fue la mejor de mis sonrisas, pero sirvió de mucho. Los chicos, evidentemente siguieron en su insistencia, pero esta vez, ya sabían que “ no había donde rascar”.

Tal vez necesitaría esa sonrisa, verdadera, para encontrar a mi amigo el silencio.


El silencio vive en la sonrisa...

La sonrisa no se fuerza, simplemente viene a ti. Todo lo demás, son cuentos para no dormir.

Como si de una película de misterio se tratase, al ir en el taxi, me dí cuenta de que todas las motos, y son muchas, llevaban los espejos metidos hacia adentro. Por un momento mi lado más idiota, que es mucho lado, pensó que seria una tradición. Hay que ser idiota. Todo tendría respuesta mas adelante y mas adelante es ahora.

Cinco de la tarde, el sol pertenece a Marrakech. Lo deben alquilar y ponerlo sobre la ciudad. Joder que calor, me río yo de Cádiz. (salgo en esa foto de arriba!)

Salgo por el largo y vacío callejón del Riad, giro a la izquierda, tomo otro largo y vacío callejón, vuelvo a girar a la derecha y… el mundo se volvió loco.

El mejor regalo que me he hecho en mucho tiempo ha sido este pequeño viaje en el tiempo. Todo tiene precio en la sociedad donde inevitablemente vivimos. Todo “ya se sabe” todo es de todos y hasta tu mente has de compartir. La televisión, tu pareja, tus padres o tus hijos viven tan dentro de ti, que es imposible no sentir desnuda tu mente. Bienvenidos al primer mundo. Ese es nuestro legado, seamos todos iguales, pensemos lo mismo.
Cuando eso no te va, cuando sigues viviendo en la Mahou de setenta pelas, y sigues recordando esa melodía del Casio Vl, blanco. Cuando tus días de niño se terminaban a las diez con las noticias de José Luis Mariñas, cuando el UHF era eso donde veías quien sabe donde…cuando todo era distinto, tú eras feliz. Ahora, todo es igual…y puedes ser feliz, pero no te pases. No gusta que te pases de feliz.

Marrakech es un regalo. No puedo, no se! escribirte una sensación tan nueva para mi. Debe ser como volar cientos de años atrás. Andas por las calles, burros que te adelantan motos que te pitan, niños que corren vendedores de todo te hablan, unos van otros vienen y tu , en medio de eso, te sientes torpe. Recuerdo cuando era niño, bajaba corriendo, volando por las calles llenas de gente del viejo Toledo. Saludaba a Juan el panadero, y me asustaba con los cangrejos de Felipe el pescadero, una señora mayor me vendía cromos de uno en uno y canicas. Y la gente iba y venia. O vivo en la luna o nada es igual, todo cambia. Ya no huelen a Tomillo las calles de Toledo...

Marrakech no se escribe, se respira, se mira, se pierde, se piensa. Porque si hay algo que el tiempo no quiere que le hagas, es que viajes en el y, esta ciudad da miedo al mismísimo tiempo. Aquí tal vez, dentro de esta Medina, todo valga menos, incluso no valga nada, pero te puedes sentir mas persona que en un puto centro comercial. Detesto esos sitios, tan fríos.

Callejeas por los zocos, sombrios zocos, escondidos del sol y del tiempo, zocos donde no lo dudes, te vas a perder, quieras o no, te perderás porque no tienen principio, no tienen fin, e iras de un sonido a otro. Del olor del cuero al de las especias, de los reflejos de los miles de espejos que hay a las sombrías calles llenas de tapices. Todo se vende, todo es para ti si ofreces un buen precio. Iras de un lado a otro, huyendo de los vendedores, dando tumbos como un intruso en el pasado. Porque mis ojos, mis pelos mis labios, son del presente, y solo mi nueva sonrisa, me invita a este viaje por el tiempo.

Amigo, amigo. Te susurran al oído a todas horas. Amigo amigo. No cesan en su empeño. A cada amigo que escucho, devuelvo una sonrisa. Amigo, sonrisa, amigo sonrisa. Es el camino del silencio.
Tú me pides negocio, yo te sonrío. Tú insistes, te vuelvo a sonreír. No importa nada. Estoy bien, te regalo mi sonrisa.
Creo que perderse por un zoco en Marrakech, es una de esas cosas que hay que hacer. Dicen que todos los caminos conducen a Roma… metía yo a un Romano en un zoco. A ver si sale.

Sacar un plano en los zocos es como que un cervatillo meta su cabeza en una charca en el Serengueti para beber agua, delante de cien cocodrilos. Estas perdido. Los niños te intuyen, es rozar un plano y van a ti. Te indican lo que sea.



Un chico me preguntó qué buscaba, ¿la plaza grande? Me decía, ¿la koutoubia? Volvía a decirme. Con una sonrisa, le dije, mientras no dejaba de caminar si "había visto mi silencio".

Evidentemente me dijo que si, que le siguiese, el me llevaría a él, a mi silencio. Por un momento no supe si el chico me seguía a mi o yo a el. Andamos calles y calles, mientras el no paraba de mirarme y sonreír. Le volví a decir que no quería ir a la plaza, y el me dijo “no no, plaza no”. Finalmente, me llevo a la plaza, puso su mano, le di unas monedas, y seguí mi camino.

Reconozco que agota (casi tanto como leerme), el regateo agota. Todo agota, se vive intenso. Se habla intenso. Son intensos. Te muestran babuchas, mientras te dicen “amigo babuchas babuchas” y en el momento en que ven tu cara de no quiero babuchas, bajan el tono para susurrarte “costo rico, hachis bueno, hachis amigos” y al ver tu cara de “no me cuentes tu vida Ali” vuelven a elevar la voz “amigo babucha babucha”. En ese momento sonríes, cada vez mas dulce la sonrisa, y con un hasta luego hermano, sigues tu camino. Da igual. Les da igual. Absolutamente todo les da igual! He llegado a mantener, perdido en un Zouk, la siguiente conversación.

Marrakechí: Amigo, amigo babucha, bongos, te, ¿Qué quiere amigo? ¿te? ¿Babuchas? ¿Costo rico? ¿Armani? Tallin bonito, costo, “poros” buonos, amigo amigo, ¿lámpara? Amigo, ven ven amigo.

Digo conversación porque entre sus palabras yo miraba sonreia, me hacia el sordo, el ciego, el autista, el ido. Pero da igual. Todo les da igual. Dicen, dicen, y luego…dicen. Es increíble la destreza que tienen para “modular” su voz y al pasar por las palabras costo, has, poros, o fumá, bajan el tono suavemente.

Hay algo que va mas allá de mi razón, y ese algo, en Marrakech, es…Todo.

Buscando mi silencio, en un tren, junto a Ghita, encontré mi Ego. Aprendiendo a sonreír, en un zoco, me ofrecieron hasta mi alma. Te juro que por un momento pensé comprarla, estaba a mitad de precio. Barata, amigo, tu alma… barata. Pero decidí mirar otros puestos, por si la podía conseguir a mejor precio.

Sin silencio, con sonrisas para todos y amigos por todas partes, conseguí salir de los zocos. Un zumo en la plaza Dfema fna, solo pedía eso. Un zumo de naranja y un respiro.

Y llegas a la plaza y andas por la plaza y…

¿Quién eres? ¿Qué eres?. ¿Dónde has dejado tus trajes, tus horarios, discotecas, atascos, mensajes, carreras, reuniones, discusiones? ¿Dónde te has quedado? O… ¿Qué hay de ti?

Djemaa El Fná… asi suenan sus rincones cuando cae la noche.




…Santeros, encantadores de serpientes, niños, humoristas, ilusionistas, tios que bailan con una gallina en la cabeza, paseadores de monos, gitanos marroquíes que cantan e invocan a yo que coño se. Tribus, trubis y trobas! vendedores de zumos, tatuadotas de gena, brujos, predicadores (predicadoras), niños que boxean, corros y mas corros cada uno con su pequeña luz en el centro, merodeadores, muchos merodearodes… hay de todo. Es Djemaa El Fná… plaza loca.

No se han inventado las letras que definan esta plaza. Allí todo es loco. Un festín para un loco… pero el chico de la cobra, el adivino, los francesitos, los hamman, “Jorge ven” y mi silencio, son ya parte de otra historia…




3:25 a.m.











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21 mayo 2008

MARRAKECH I: Buscando mi silencio

(Solo quien me aprecie llegará al final)

Supongo que la única forma de encontrarse a uno mismo será huyendo de los demás. Lejos. Cuando viajo con mis amigos, tarde o temprano, escuchas esas frases, “me apetece una cervecita” o “¿has visto ese culito?”, es inevitable, tienen su encanto pero son frases que lo único que hacen es recordarte que vivimos presos de algo, todos vivimos presos de algo, de lo que sea. Si con quien viajas es con tu pareja, es imposible pasar cuatro días seguidos sin escuchar un comentario acerca de su madre, su perro puchi o de tu camiseta comunista, o de no dejes la toalla ahí cariño… y si viajas con la familia, bueno yo con mi familia siempre seré Jorge, el pequeño. Eso queda para siempre… añoro esos viajes.


Mi familia se ríe de mí, pero me quiere. Se ríen, pero me quieren.




Sin saberlo, o tal vez si, Ana y Alvaro me regalaron el otro dia una bonita frase:
"...Y en mi locura he hallado mi libertad y seguridad. La libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido pues quienes nos comprenden exclavizan una parte de nuestro ser. Pero no dejeis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad, ni siquiera el ladrón encarcelado esta a salvo de otro ladrón" Khalil Gibran

Y en esas estábamos, después de la ultima patadita a mi corazón, podrido de latir, que diría Sabina, era el mejor momento de huir. En el Zanzíbar caí yo, mi gorra, mi vaso y mis latidos, mis rusos negros y mis barbas rojas. No le vuelvo a pedir a nadie que se case conmigo. Actitud.

No me gusta esa frase de coger el toro por los cuernos, no jodas, que miedo, porque coño coger el toro por los cuernos pudiendo salir corriendo. Miré a los ojos del tiempo y empece a correr.
Llamé a mi contacto, llamémoslo Señor M, y serio, con mi voz entre pausada le dije lentamente:
“sácame de aquí, M”
El señor M, ese ángel de la guarda que tengo desde hace mucho tiempo, movió un par de hilos y su respuesta no se hizo esperar:
“ el mundo es tuyo”, dime.
Y a ese dime, dije
Y dije…

…Marrakech, ya.

Yo, solo busco mi silencio.

Necesitaba salir de todo esto, a veces el tiempo me atrapa, te atrapa, y sin que te des cuenta, eres preso de su trampa. Corres, corres, no dejas de correr. Trabajo, coche, metro, mensaje a el, cerveza con ella, sobrinos que te babean, sobrinos a los que babeas, trabajo, metro, pan, vinos, ducha, corres, corres, un poco mas rapido, cine, enfado, dormir, respiras, besos, vuelta al lunes, mensaje a... café, mas café, vinos…
Basta! no te dejes llevar! No! El sol sale todos los días y por mucho que lo intente, nunca va a coger a la luna. Huir, eso, "tienes que huir", mirar al tiempo, y jugar con el. Hazlo. No le temas, porque, él te teme a ti.

(Permíteme rallarme porque es gratis, el queso cuesta dinero, pero, rallarlo, no).

Una de las cosas por las que no me gusta viajar en avión es porque siempre pienso que, sencillamente, se va a caer. Llámame tonto pero todavía no termino de entender eso de que la propulsión del aire que generan los motores bla bla bla…pero pesa mucho un avión, pienso. Si caemos, de nada van a servir esos chalecos salvavidas ni esas mascarillas con oxigeno, porque si un avión se cae, se cae. Lo único que puedes hacer es besar a quien tengas a tu lado, chica o chico eso va a dar igual, vas a morir, pero mejor irse besando que gritando.

Y mi doble personalidad se frota las manos ante una situación así. Jorge vs. Jorge en pleno despegue.
Por un lado el estadístico defiende que no es posible que el avión se vaya al suelo, los datos están ahí. Los aviones no se caen. Peeeero por otro lado está mi “rara” suerte de que pasen cosas raras. Al final concluyo, mi muerte será, lo se, muy muy absurda, pero no creo que hoy fuese mi día para morir.
Y no será porque el piloto no lo esté intentando. Todas estas virguerías que esta haciendo para despegar solo tienen una explicación, le gusta una azafata y quiere impresionarla (solo sexo). Yo entiendo que si la pista de despegue esta apuntando a Lisboa y vamos a Casablanca, el hombre tendrá que “enfocar el morro”, pero hay formas y formas. Estoy tranquilo, he contado las alas del avión y tiene dos. La ultima vez que monte en un avión, me tiré de el….curioso. ¿no?

Ya en ruta pienso con los ojos cerrados y cara de orgasmo de verano, “joder me muero por un zumito de naranja”, en el mismo instante en que una azafata informa que, por motivos de una huelga, no hay servicio de catering. (“suputamadre” es una expresión instintiva que nunca podré sacar de mi cabeza cuando alguien me jode de esa manera) Pero soy o estoy aprendiendo a ser positivo, es un arte. Si he superado que una filosofa me ignore, puedo pasar sin un mísero zumo. La chica de al lado, pone muy mala cara y entre dientes se acuerda de la madre de Alá (ala´s mother). No se si se ha tranquilizado con mi comentario…
”Son peores las huelgas de los que revisan las alas del avión, mejor alas, que zumos”. Me mira raro, y murmullo “están las dos alas, las he contado”. Me mira mal. Leo mi libro, escucho mi música. Me olvido del resto. Busco mi silencio.

(No sigas leyendo, pero el tiempo terminará atrapándote).

Al aterrizar en Casablanca vi un conejo correr por la pista de vuelo (de aterrizaje, perdón), que huevos los suyos!. Era jodidamente rápido, y pensé “joder con los conejos marroquíes, son mas rápidos que los de Toledo” y valientes. Viajando solo piensas mucho. Y llegué. Nostalgia ven a mi, África, tercer continente que piso, me arrodillo, lo beso, y lo bendigo. Y viene...( bendigo, y viene)

Uno de los peligros de viajar solo es que no hay nadie que te diga, “es por aquí coño”.
Bajo del avión, veo una cola de gente y me tiro de cabeza, detrás de Vicente y su gente, paso un control y por suerte en el segundo me echan atrás uff…un tío con cara de profesor de Calculo Diferencial mírame mal y me dice “ajam la jam bala jam”. Pienso
Jamón? Que dice este de jamón?

Poco después una amable chica me explico que eso era un vuelo al Cairo. Y entonces me centro. Busco mi silencio, solo quiero encontrar mi silencio, lo necesito desesperadamente. Lejos de Brahms, lejos de ti, lejos de todo. (Toledo siempre va dentro de mí).

Hay tres cosas que últimamente me apetece mucho hacer. Una es decirle a mi madre lo mucho que la quiero, la otra es haceros llorar, y últimamente tenía unas ganas locas por tomar un café en Casablanca y decirle a un camarero:

“tócala de nuevo Sam”.

Y cuando me diga:

“excuse moi, messieur”, decirle:

“Que si has visto a Ingrid!”
y si dice:
"je ne pas comprendre, ça va?", contestar:
"cafe avec lait si vous plait".

Estoy loco, lo se, y las aspirinas no hacen efecto.



No lo hice, entre con miedo en Marruecos, son serios, imponen bastante. Sigo siendo un niño.

Podía haber ido directamente a Marrakech, pero nunca sabes donde puede estar tu silencio, mi silencio. Por eso cogi un tren Casablanca- Marrakech. Bonito, viejo, usado, limpio, un tres de película.

Y sentado allí, en esa vieja estación, con mi vieja bolsa de viaje entre mis piernas, empecé a observar a la gente. Dos ancianos sentados y es que no hay estación sin ancianos. Y entro una chica joven, delgada, con estilo, y unas gafas de sol estilo francés (ay el estilo francés!). El escote también era francés. Se sentó a mi lado y con un acento francés-marroquí me pregunta la hora. Mi despiste no me deja solo nunca. Le digo la hora…la de Madrid. Me mira extrañada, y no hace mucho caso. Ya es tarde para decir “no no, no que me he equivocado” piensa que eres tonto, y punto. Una piensa que no sabes sentarte sin caerte al suelo, otra que no sabes leer un reloj, y otra te dice que no quiere casarse contigo. Y lo que quiero yo a mi sobrina…mi princesa.

Nos sentamos juntos, el uno en frente del otro, en ese viejo tren marroquí. Ella, sabia donde iba, yo, ni puta idea. Conversamos, mi voz resfriada y su voz afrancesada (fresas?). Doce años de metros y trenes en Madrid y no me habla ni el revisor, nadie, a mi no me habla nunca nadie y un tren en Marruecos…no entiendo nada. Me gusta. La chica guapa me ayudo mucho para no terminar perdido en un desierto, pero el destino quiso que ella se bajase en Rabat, y yo en Marrakech. Me pregunto que qué hacia ahí (allí), y al decirle que buscaba mi silencio, no pudo evitar bajar sus gafas de sol y mirarme cuestionándose si no llevaba una hora hablando con un pirado. Y yo solo pude poner cara de pirado…simpático.

A veces mi timidez abusa de mí. Y vino un silencio, por un momento pensé, si seria el mío, pero nada que ver. Y ella lo rompió al más estilo francés:

-“me das tu numero de teléfono o un mail por si…”
Como me gustan esos “por si”. Le pregunto su nombre y el tiempo se para:
-“Ghita” me contesta.
-“Bonito nombre”. Le comento sonriendo.

Y después de esos dos besos que Ghita dió a mi Ego,
seguí en busca de mi perdido silencio.

Y llegue a Marrakech. Bajo del tren, camino por la estacion…salgo a la calle.
Empieza la locura...
Taxi!

(esto sigue, esto...empieza)
¿sigues ahí?

( segunda parta Aquí )

(y hay tercera parte )
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